Hoy queremos centrarnos en libros clásicos para niños, títulos de la literatura universal que sobreviven al paso del tiempo, lecturas imprescindibles que se han hecho un hueco en la historia de las letras.

En los cuentos clásicos los pequeños viajarán a tierras encantadas en compañía de princesas, hadas, brujas y gigantes. Divertirse leyendo y disfrutar de los libros es uno de los primeros pasos para desarrollar un amor de toda la vida por la lectura. Cuando los niños leen o escuchan historias que les gusta e interesa, como las contenidas en los cuentos tradicionales, es más probable quieran seguir leyendo. 

 

Caperucita Roja

 

 

 

 

 

 

Una niña recibe de su madre el encargo de llevar una cesta a su abuela enferma que vive en el bosque, advirtiéndole que no hable con desconocidos. Pero por el camino se encuentra un lobo y se para a hablar con él, dándole detalles de lo que va a hacer. El lobo aprovecha para engañar a caperucita y llegar antes a casa de la abuelita, a quien se come, y luego ocupa su lugar para engañar a caperucita y comérsela también. Afortunadamente, un leñador que andaba por allí descubre al lobo durmiendo tras su comida, y rescata a caperucita y su abuelita de la tripa del lobo, sustituyéndolas por piedras que hacen que el lobo se ahogue al ir a beber al río.

 

Ricitos de Oro

 

 

 

 

 

 

Paseando por el bosque Ricitos de Oro encuentra una casita abierta y entra. Es la casa de papá y mamá osos, y su hijo el osito. En ella cada uno tiene su plato de la cena, su silla y su cama. Ricitos va probando cada una de estas cosas, para terminar eligiendo siempre las del osito. Así, se come su cenita, rompe su sillita y se queda dormida en su camita. Al llegar los osos, van descubriendo los cambios con enfado y sorpresa, hasta encontrar a Ricitos, quien se despierta con un terrible susto y sale corriendo por la ventana.

 

Los Tres Cochinitos

 

 

 

 

 

Esta es la historia de tres cerditos que eran hermanos. Cada uno se contruyó una casa y un día el lobo fue a buscarlos para comérselos. Una sencilla versión del cuento clásico con pictogramas para que tu pequeño se divierta. 

 

El patito feo 

 

 

 

 

 

Una pata tiene varios patitos, pero uno de ellos es mucho más feo, tosco y torpe que el resto, por lo que todos le dan de lado y se burlan de él. El patito decide huir de allí y se enfrenta solo y triste a los problemas del invierno. Al llegar la primavera, encuentra un grupo de cisnes que, para su sorpresa, son amables con él. Estos le hacen ver su reflejo en el estanque, y así descubrir que en realidad él era un bello cisne y no un pato desgarbado.

 

Jack y los frijoles mágicos

 

 

 

 

 

Esta es la historia de un niño holgazán que vende la vaca de su madre por un puñado de frijoles, que luego descubre que son mágicos. El niño trepa la planta de frijoles hasta llegar al reino del Gigante en el cielo, donde venga la ruina de su padre a manos del gigante durante el transcurso de tres visitas.

 

El Traje Nuevo del Emperador

 

 

 

 

 

Había una vez un Emperador al que tanto importaban sus vestidos, que encargó un traje nuevo a dos bribones que prometieron hacerle un traje con una tela tan especial que solo podrían ver quienes no fueran tontos o indignos de su cargo. Pero solo acumulaban el oro y los ricos materiales que recibían, mientras hacían como que tejían. Cuando los asesores del Emperador fueron a ver a los sastres tuvieron miedo de ser tomados por tontos, y regresaron alabando grandemente el traje. Lo mismo ocurrió con cuantos los visitaron, y con el propio Emperador, quien, cuando el traje estuvo listo, no dudó en quitarse sus ropas. Y fue al desfile vestido con sus invisibles telas, que también eran alabadas por todo el pueblo. Hasta que un niño gritó entre risas “El emperador está desnudo” y todos, incluido el Emperador, se dieron cuenta del engaño y del ridículo que habían hecho.