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08-Jan-2019

TÉCNICAS PARA HABLAR CON UN CLIENTE

Hablar con el cliente para presentarle una nueva idea siempre puede llegar a ser un poco difícil e intimidante por miedo a que a este no le guste la propuesta, pero no es algo que no se pueda manejar. En este blog te compartimos algunos consejos o técnicas conocer cómo manejar a un cliente y conversar de la manera correcta.

 

Usa el tono apropiado

Al hablar con un cliente, procura utilizar una entonación adecuada a la situación, un ritmo ágil pero no excesivamente rápido y evita monopolizar la conversación, deja que también participe. Que el cliente note que se está seguro de lo que se está diciendo.

 

Habla en positivo

Deja de lado expresiones negativas como "no,", "nunca", "jamás" y sustituyelas por frases positivas. Por ejemplo, en lugar de "No se arrepentirá", mejor decir "Seguro que estará contento".

 

Evita el condicional

Los verbos en condicional generan desconfianza. Es mejor sustituirlos por expresiones que denoten certeza. Por ejemplo, en vez de "Tendría que consultarlo" di "Lo voy a consultar". Esto mantendrá la mente del cliente positiva y el porcentaje que diga que sí a lo que se le está presentando es mayor.

 

No uses palabras tabú

Hay expresiones que directamente están "prohibidas" al dirigirse a un cliente, como por ejemplo "problema", "imposible", "caro", "reclamación", etc. De modo que eliminalas de tu repertorio.

 

Emplea frases en activa

Convierte las frases pasivas en activas, eso transmite más confianza y dinamismo. Por ejemplo, en lugar de "Se está preparando" puedes decir "Lo estoy preparando ahora mismo".

 

Destaca los beneficios

Recuerda que lo que verdaderamente le importa al cliente son las ventajas que obtendrá de tu producto o servicio, no las características de tipo técnico o lo maravillosa que es tu empresa. 

 

No hables de la competencia

Compararte constantemente con la competencia para intentar demostrar que eres mejor puede producir justo el efecto contrario: que al cliente se le ocurra pedir también una oferta a tu rival.

 

Sé preciso con los datos

Justifica tus afirmaciones con cifras y hechos que sean contrastables, no tengas miedo de citar la fuente. Eso refuerza tus argumentos y ofrece una imagen más seria y profesional.

 

Da referencias de otros clientes

Sin ser indiscreto, cita nombres o casos de otras empresas similares que figuren entre tu clientela. Es una buena forma de transmitir confianza y acreditar la solvencia del negocio.

 

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